A 114 años del nacimiento de Ángel Rosenblat

Ser filólogo significaba para Rosenblat seguir los pasos de la escuela de Ramón Menéndez Pidal y de sus otros maestros: Amado Alonso y Pedro Henríquez Ureña (V.). El método de basarse en datos escritos pertenece a esta corriente, que se rige por la rigurosidad de los datos y de las referencias. Los grandes temas inspiradores de su obra son: la unidad del castellano, la homogeneidad del proceso lingüístico de América, las diferentes concepciones de los pensadores ante la lengua y las consecuencias del purismo, y la unión de las ciencias y de las humanidades. Fue un defensor del lenguaje coloquial y familiar, de la frescura del habla espontánea y de las diferencias que se encuentran en esta forma de expresión ante la uniformidad de la lengua culta. Para él, el lenguaje es expresión de una cultura, de una sociedad y, por lo tanto, está estrechamente relacionado con la historia. El lenguaje es una forma de revelarse el hombre en sus posiciones y creencias espirituales más profundas. Continuar Leyendo