Crisis de la nacionalidad – Mario Briceño Iragorry

No es por ello obra de resentidos ni ridícula labor de majaderos levantar la voz contra el peligro que nos viene de fuera y contra el extremo peligro que representa en lo interior la conducta antipatriótica de los pitiyanquis. Necesario es vocearlo y repetirlo: el nuevo invasor no penetra donde tropieza con voluntades recias que le cierren las puertas de las ciudades. El imperialismo empieza por corromper a los hombres de adentro. A unos, por unirlos a su comparsa de beneficiados, a otros, por borrarles la imagen de la propia nacionalidad. Para eso están el cine, las revistas, los diarios, libros, las modas y aun las tiras cómicas. Además de dar con ello buena oportunidad a su absorbente capital, llevan al público incauto al relajamiento de los valores espirituales. Continuar Leyendo